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Los bebés absorben información del mundo que les rodea a una gran velocidad en sus primeros meses y años de vida. En esta época están desarrollando lo que se conoce como sus habilidades motoras finas (manejo de los dedos para agarrar cosas) y las habilidades motores gruesas...
Jugar es una necesidad en los niños porque de esta forma es como aprenden y desarrollan las destrezas y habilidades que les permitirán ser personas independientes en el futuro. Por ello, los juegos orientados al aprendizaje y al desarrollo de estas capacidades son positivos y recomendables.
Los primeros juegos
Los bebés absorben información del mundo que les rodea a una gran velocidad en sus primeros meses y años de vida. En esta época están desarrollando lo que se conoce como sus habilidades motoras finas (manejo de los dedos para agarrar cosas) y las habilidades motores gruesas (las que ocupan los grupos de grandes músculos del cuerpo) así como otra serie de destrezas de memoria y sociales.
Algunos juegos divertidos y sencillos que puede practicar con su bebé son:
- El juego del escondite. Le ayudará a comprender algo muy importante para su desarrollo psicológico que se conoce como "la permanencia de los objetos" o saber que una cosa no se ha ido para siempre, aunque la escondamos momentáneamente. Esto le ayudará a comprender, que aunque usted vaya a salir un rato de la casa, va a volver. Para jugar a este juego simplemente cúbrase la cara con las manos y dígale a su bebé que no está. Luego descúbrasela y dígale alegremente que sí que está. Es el antiguo juego del cucú y hay múltiples variaciones para jugarlo escondiéndose usted o escondiendo algún juguete.
- Juegos de agarrar. A medida que su bebé vaya creciendo irá perfeccionando “la pinza” o el agarre de objetos con el dedo pulgar e índice. Póngale una serie de objetos pequeños en una mesa para que los pueda agarrar, pero vigile que no se los meta en boca. Dejarle que coma sólo cereal de desayuno en forma de "O", también le ayudará a desarrollar esta capacidad.
- Que te pillo. No hay un juego más sencillo, pero más divertido para un bebé que ya sabe andar que correr despacito tras de él para agarrarlo en un pasillo o en el jardín. Luego pueden invertir los papeles y ser usted quien corre delante.
Juegos de respuesta y comunicación
A partir de los tres o cuatro años los niños han desarrollado otras capacidades de coordinación lo que permite practicar juegos en los que hay una interacción. Por ejemplo, el juego de pasarse la pelota, es adecuado para estas edades.
Cuando van cumpliendo años las necesidades de socialización se van haciendo más complejas y los niños disfrutan y desarrollan sus habilidades para relacionarse. Juegos de mesa o de grupo en el que se necesite la colaboración entre los miembros del equipo, son indicados para estas etapas.
Estimular estos juegos de participación es muy importante en niños que pasan gran parte del tiempo jugando con videojuegos o aparatos electrónicos para evitar el aislamiento por el uso excesivo de los mismos. Jugar al escondite por equipos, preparar una pequeña obra de teatro, o jugar a un juego de mesa son actividades muy deseables.
Llega la competición
A partir de los siete u ocho años los niños buscan reafirmarse por sus cualidades y su individualidad. Destacar en juegos o eventos deportivos es una forma de juego que les ayudará en esta etapa.
Es muy buena idea hacer que su hijo forme parte de un equipo deportivo infantil que se reúna semanalmente para practicar ese deporte. Los campamentos de verano y otros lugares en los que se promueven actividades de juego para competir, individualmente o por equipos, también son recomendables.
No se olvide de la creatividad
Cualquier juego que impulse la creatividad, es bienvenido. Hacer manualidades con plastilina, barro o yeso, pintar con témpera, lápices o ceras de colores son ejercicios magníficos para el desarrollo de la imaginación.
Para los más mayores, fomentar la invención de cuentos con personajes propios, o personajes de cuentos tradicionales que interpretan otro papel, en teatritos de marionetas es un ejercicio divertido y excelente. Para hacerlo desarrollar más estas capacidades, creen juntos un teatro de cartón con marionetas simples de tela o cartulina. Escribir pequeñas historias acompañadas de dibujos, trozos de revistas recortados, hojas de árboles y plantas o cualquier otro material es también un estímulo perfecto.
Internet es una fuente inagotable de ideas sobre juegos educativos para todas las edades.