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¡Enhorabuena! Si está leyendo este artículo es bastante probable que haya sabido recientemente que está embarazada. A partir de ahora va a experimentar unos cambios tanto físicos...
¡Enhorabuena! Si está leyendo este artículo es bastante probable que haya sabido recientemente que está embarazada. A partir de ahora va a experimentar unos cambios tanto físicos, como emocionales para que su bebé se pueda desarrollar felizmente dentro de usted.
Síntomas del embarazo
Las pruebas del embarazo se pueden hacer hoy en día bien temprano. Algunas de ellas detectan la hormona del embarazo incluso antes de la fecha en la que debería presentarse el periodo. Pero además de esa rayita azul o rosa indicando un positivo, habrá otros síntomas que le confirmarán que sí que está embarazada.
Los síntomas más comunes son el dolor en los pechos, orinar frecuentemente, sentir algunos calambres, como si estuviera teniendo la menstruación, notar un exceso de flujo o empezar a tener algunas náuseas o aversión por ciertos olores.
Y no hay que olvidar los síntomas emocionales. Aunque su bebé es todavía muy, muy pequeñito, los grandes cambios hormonales ya se han iniciado en su interior. Estos cambios pueden provocar desde irritabilidad hasta sensibilidad extrema. Es común llorar en estos meses sin saber muy bien por qué o por cosas a las que antes prácticamente no les daba importancia.
Un trimestre difícil para algunas mujeres
En este trimestre, especialmente en las primeras semanas, es cuando suelen aparecer las náuseas. Las náuseas, con o sin vómito, pueden ser muy desagradables y hacérselo pasar mal.
El fuerte cambio hormonal que está atravesando puede tener también otros efectos físicos, como por ejemplo, un gran cansancio, dolores de cabeza o dificultades para dormir.
Por otro lado, las hormonas también pueden influir en su estado emocional, haciendo que esté mucho más sensible o irritable que de costumbre. Algo que puede ser difícil para usted, y también para su pareja y sus seres queridos.
Por último el hecho de que pronto se va a convertir a mamá, y todos los cambios que esto supondrá en su vida, también puede producirle cierta inquietud o ansiedad. Es normal preguntarse si va a ser una buena madre, si tendrán problemas financieros, cómo va a compaginar su trabajo con su maternidad o si realmente no quiere seguir trabajando y estar con su bebé. Todo esto está dentro de lo normal y millones de mamás pasan por estas fases en los primeros meses.
También es importante saber, que el hecho de no tener náuseas o no sentirse tan afectada por los cambios hormonales, no quiere decir que su embarazo no vaya a salir bien. Si usted no tiene náuseas, celébrelo realmente porque hay sólo un pequeño porcentaje de futuras mamás que no experimentan náuseas durante su primer trimestre.
Aunque no tenga náuseas es bastante probable que experimente una fatiga inusual. Su cuerpo está realizando ahora un tremendo esfuerzo y debe hacer todo lo posible por descansar en todas las oportunidades que se le presenten: desde irse a la cama antes, hasta tomarse todas las siestas que pueda.
Visitas prenatales
Cuando su prueba le dé positivo, pida su primera cita prenatal. Las citas prenatales harán que su embarazo sea lo más sano posible, anticipándose a las complicaciones que se pudieran presentar. Las latinas padecemos con más frecuencia de diabetes y también de diabetes gestacional, una enfermedad que se desarrolla sólo durante el embarazo y que requiere cuidados médicos.
Aunque en nuestra cultura el embarazo generalmente se asocia con la buena salud, hay ciertas enfermedades que sólo pueden detectarse con un seguimiento médico adecuado. Con las citas prenatales aumentará las posibilidades de que todo salga bien.