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Durante el embarazo se realizan una serie de pruebas rutinarias y otras solamente en caso de que haya algún problema específico. Hay pruebas que se pueden realizar en cualquier momento, como los análisis de sangre, pero otras que requieren un momento concreto en el embarazo, para que el resultado sea preciso.
Durante el embarazo se realizan una serie de pruebas rutinarias y otras solamente en caso de que haya algún problema específico. Hay pruebas que se pueden realizar en cualquier momento, como los análisis de sangre, pero otras que requieren un momento concreto en el embarazo, para que el resultado sea preciso.
Pruebas prenatales durante el primer trimestre
En el primer trimestre se realizan análisis más exhaustivos para determinar cuál es el estado del embarazo. Algunas de estas pruebas se van repitiendo a lo largo de los trimestres, mientras que otras sólo se hacen una vez.
- Análisis de sangre. En la primera consulta su doctor ordenará un análisis de sangre en el que se comprobarán entre otras cosas su nivel de hierro, el conteo de células rojas, su grupo sanguíneo y factor Rh, la existencia de anticuerpos de ciertas enfermedades y, por supuesto, si está embarazada.
- Análisis de orina. El análisis de orina se ordenará junto con el de sangre y servirá para comprobar si hay indicios de diabetes o de una infección de orina.
- Toma de la presión sanguínea. Durante el embarazo la presión sanguínea sufre cambios y se controla en todas las visitas prenatales.
- Examen interno. El médico le hará un examen vaginal interno para comprobar la apertura del cuello de su útero. También tomará unas muestras de las células del cuello del útero para hacer una citología o Papanicolau y asegurarse de que todo es normal y de que no hay ciertas infecciones de transmisión sexual. Además, si su pelvis no es muy grande, hará una medición para asegurarse de que tiene un tamaño adecuado para que el bebé puede pasar al nacer.
- Ecografía o sonograma. En la primera ecografía se determina si hay un latido del corazón en el feto, dónde está situada la placenta, se descarta la existencia de un embarazo extrauterino, y se comprueba que la fecha de embarazo corresponde con el tamaño del bebé.
- Análisis triple o triple marcador. Esta prueba, que consiste en un análisis de sangre, determina si existe un riesgo de que el bebé nazca con anomalías. Los resultados son sólo una probabilidad. En caso de que hubiera un resultado que indicara la posibilidad de algún problema, se necesitarían otras pruebas como la amniocentesis para confirmarlo.
- Muestra de vilus coriónico. Se suele realizar si hay un problema concreto que haya que descartar porque ya exista una anomalía genética en la familia o la sospecha de que pueda haberla. Esta prueba tiene que realizarse entre las semana 10 y la 12 del embarazo.
Pruebas prenatales durante el segundo trimestre
Algunas de las pruebas durante este trimestre son un seguimiento de las que se han realizado en el primero y otras son pruebas que se realizan específicamente en este.
- Análisis de sangre. En este mes es importante descartar la anemia, debido al aumento del volumen de la sangre durante el embarazo y a las mayores necesidades de hierro.
- Análisis de orina. El objetivo principal es descartar la existencia de infecciones urinarias, muy comunes en las mujeres embarazadas y asegurarse de que no hay azúcar en la orina ni proteínas que pudieran indicar la existencia de una enfermedad peligrosa conocida como preeclampsia.
- Toma de la presión sanguínea. El médico la tomará para asegurarse de que no hay un problema de hipertensión especialmente si está teniendo dolores de cabeza frecuentes.
- Ecografía. En este trimestre, alrededor de la semana 20, se hace una nueva ecografía para comprobar el desarrollo del bebé, la posición de la placenta y la cantidad de líquido amniótico.
- Prueba de la glucosa. En este trimestre tienen lugar cambios hormonales importantes que pueden afectar a cómo se procesa el azúcar en la sangre. Esta prueba sirve para descartar la presencia de diabetes del embarazo, una enfermedad muy común en las mujeres latinas.
- Curva de la glucosa. Se trata de una prueba muy similar a la anterior, pero de más duración que se realiza cuando la prueba de la glucosa muestra un resultado anormal. Con la curva de la glucosa se puede confirmar si hay diabetes del embarazo.
- Amniocentesis. Por medio de la amniocentesis se puede determinar si hay alguna anomalía en los cromosomas del bebé. Para ello es necesario tomar una muestra de líquido amniótico a través del vientre.
Pruebas prenatales durante el tercer trimestre
Las pruebas de este trimestre siguen controlando el estado de salud de la madre y además se realizan otras para prepararse para el parto.
- Análisis de sangre. Además de las comprobaciones rutinarias sobre el nivel de hierro, en este mes se analiza la coagulación de la sangre por si se va a utilizar anestesia durante el parto.
- Análisis de orina. En este trimestre es importante comprobar que no hay proteína en la orina para descartar la presencia de preeclampsia, ni tampoco azúcar o infecciones.
- Cultivo recto-vaginal. El médico tomará una muestra tanto de la vagina como del ano para descartar la presencia de algún tipo de infección por estreptococos que puede resultar peligrosa para el bebé.
- Ecografía. En esta ecografía se mira especialmente que la placenta y el cordón umbilical esté bien situado para el parto.
- Perfil biofísico. A veces el médico ordena esta prueba, especialmente si el bebé se está retrasando. En esta prueba se combina un registro de los latidos del corazón del bebé con una ecografía para determinar la cantidad de líquido amniótico que hay y si los movimientos del bebé son adecuados.