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Uno de los primeros síntomas de que está embarazada sea probablemente que siente sus pechos adoloridos é inflamados. Algo similar a lo que le ocurre antes de tener su periodo, pero con la diferencia de que este dolor o molestia puede ser más intenso.
Uno de los primeros síntomas de que está embarazada sea probablemente que siente sus pechos adoloridos é inflamados. Algo similar a lo que le ocurre antes de tener su periodo, pero con la diferencia de que este dolor o molestia puede ser más intenso.
Inflamación de los senos
En los primeros meses del embarazo se produce un gran aumento del flujo de sangre en su cuerpo. Esto puede producir una inflamación en el tejido de los pechos, y por eso puede que sienta que están como adoloridos. Si se roza o golpea con algo puede que sienta una sensación de dolor que antes no tenía. De hecho, esta sensación de inflamación y dolor en los pechos es uno de los primeros síntomas del embarazo.
No hay mucho que se pueda hacer para disminuir esas molestias, son algo que va con el embarazo. Si le molestan mucho, pruebe a darse un baño relajante y use un brasier o sostén cómodo y ajustable para hacer ejercicio o incluso para dormir si se siente muy incómoda por la noche.
Otros cambios en los pechos
Además de la inflamación, quizás haya notado comezón en los pechos. Esto se debe a que la piel de sus senos se está estirando. En ocasiones, también se producen estrías, al igual que aparecen en el vientre. Además probablemente habrá observado que sus pezones se hayan agrandado y oscurecido. Todo esto son cambios que están dentro de lo normal.
A medida que avance el embarazo es posible que le sorprenda ver que tiene algún escape de leche o de una sustancia amarillenta. Esta sustancia es el calostro, que es lo primero que tomará su bebé cuando nazca. Sus pechos están “entrenándose" para producir leche y para que esta llegue hasta el pezón.
Generalmente estos escapes son algo ocasional, pero si le ocurren a menudo, puede usar las almohadillas de lactancia para el pecho que se venden en muchas tiendas. Son unas almohadillas absorbentes que se sitúan sobre el pezón y evitan que la leche pase a su vestido o a su camisa.
Brasiere durante el embarazo
La inflamación de su pecho hará que los senos aumenten de tamaño. Si el brasier que lleva le está muy ajustado, esto contribuirá a la sensación de incomodidad, especialmente si es el tipo de brasier que lleva varillas.
Compre un nuevo brasier que sea al menos dos tallas mayor que el suyo habitual y que además tenga varios cierres graduables en la parte de atrás, para que pueda ir creciendo con usted. Cuando lo vaya a comprar, asegúrese que no se le clava o le molesta en la parte de debajo de los pechos, donde se inicia el abdomen. Esa parte irá aumentando a medida que pasen las semanas y puede resultarle muy incómodo tener el brasier presionándole en esa área. Procure que sea un brasiere de algodón o tejido natural para que no le irrite la piel.
Brasier para la lactancia
Los brasiers para lactancia permiten que la copa se abra para sacar el pecho, sin tener que desabrochar todo el brasier. Son muy cómodos para dar de mamar a su bebé sin tener que desnudarse de cintura para arriba en cada ocasión, y son especialmente prácticos para dar de mamar en público.
Los brasiers para lactancia además de ser prácticos proporcionan una sujeción de los senos que le vendrá muy bien después de parto porque la subida de la leche hace que los pechos aumenten más de tamaño. Hay algunos que tienen incluso varios cierres para la copa del brasier, de manera que se pueda regular para adaptarse a la subida de la leche o a la fase posterior de la lactancia.