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La preeclampsia, que también se denomina toxemia, es una enfermedad que sólo se produce durante el embarazo y que puede llegar a ser grave. Es importante conocer los síntomas para que la preeclampsia no pase a convertirse en eclampsia, una condición que puede tener consecuencias graves...
La preeclampsia, que también se denomina toxemia, es una enfermedad que sólo se produce durante el embarazo y que puede llegar a ser grave. Es importante conocer los síntomas para que la preeclampsia no pase a convertirse en eclampsia, una condición que puede tener consecuencias graves tanto para la madre como para el feto.
Qué es la preeclampsia
Esta enfermedad suele aparecer a la mitad del embarazo y es una respuesta errónea a la necesidad que tienen las venas de la madre de acomodar el mayor volumen de sangre que ahora circula por sus venas.
Durante el embarazo el volumen de la sangre de una mujer embarazada aumenta entre un 20 y 40 por ciento. Esto se debe a que hay ahora órganos que necesitan más riego sanguíneo. El útero, por ejemplo, aumentará unas 500 veces su tamaño y requiere recibir oxigenación y nutrientes. Lo mismo ocurre con otros órganos que ahora están haciendo un esfuerzo extra.
La respuesta normal a estos cambios es que las arterias y venas de la madre se relajen para permitir el incremento en el volumen de la sangre. Sin embargo, en la preeclampsia ocurre todo lo contrario: las venas de la madre se contraen y además la sangre tiende a coagularse. El resultado es que los órganos vitales de la madre no están recibiendo el oxígeno que necesitan. Al bebé tampoco le llega suficiente oxígeno, ni tampoco los nutrientes necesarios para crecer.
Síntomas de la preeclampsia
A lo largo de sus visitas prenatales le tomarán una serie de muestras de orina para asegurarse, entre otras cosas, de que no hay proteína en ella. La proteína en la orina indica que puede haber un daño en los riñones. Este es uno de los indicativos de que puede existir preeclampsia. Este control se realiza con tanta frecuencia debido a que es muy importante detectar esta enfermedad en sus inicios, ya que puede pasar a ser una condición grave en muy poco tiempo.
Además de la proteína, otro indicativo es el aumento rápido de la presión sanguínea, debido a la incapacidad de las venas y arterias para acomodar el nuevo volumen de sangre.
También puede haber una hinchazón grande en el rostro y en las manos, acompañada de un rápido aumento de peso. Esto se debe a que el sistema circulatorio no está funcionando adecuadamente y hay una gran retención de agua.
Los dolores de cabeza, destellos en la visión, pérdida momentánea de la visión y otros síntomas, también son un indicativo de que algo no va bien.
Tratamiento de la preeclampsia
Algunas mujeres, aun a pesar de tener los primeros síntomas de la preeclampsia, no se sienten mal y pueden sorprenderse de las medidas que adoptará su doctor si descubre algunos de estos síntomas. Si su médico considera que puede tener preeclampsia en un estado avanzado ordenará de inmediato su ingreso en un hospital. Esto se debe a que la preeclampsia puede convertirse muy rápidamente en eclampsia.
La eclampsia puede producir desde derrames cerebrales, ruptura de órganos internos, desprendimiento de la placenta de la pared del útero e incluso la muerte. Las convulsiones son otro indicativo de la seriedad de esta enfermedad. Si en algún momento experimenta convulsiones durante su embarazo, llame de inmediato al 911, no espere a que nadie la lleve al hospital.
En caso de que los síntomas de la preeclampsia sean leves, en ocasiones es posible controlarla mediante reposo, beber agua y evitar la sal. El reposo se realiza sobre el lado izquierdo para facilitar la circulación de la sangre y eliminar la presión sobre las arterias de la madre.
Cuando está en un estado más avanzado se intenta ayudar a la eliminación de líquidos con medicamentos en el hospital.
Pero en el caso de que la preeclampsia se considere grave, el único remedio para controlarla es inducir el parto de forma prematura. Una vez que la placenta se ha eliminado, desaparecen todos los síntomas.
Riesgos de desarrollar preeclampsia
Afortunadamente no se trata de una enfermedad muy común, sin embargo, las mujeres que tienen hipertensión, diabetes y obesidad tienen más riesgo de padecerla. Las mujeres latinas tenemos una mayor tendencia a la diabetes y también el índice de obesidad es más elevado. Por ello es importante prestar atención a los síntomas descritos anteriormente.
Además, tener más de 35 años, un embarazo múltiple o haber tenido preeclampsia anteriormente, o antecedentes familiares, también eleva el riesgo de padecerla.